viernes, febrero 18, 2011

Ajedrez de Rosario Castellanos


Ajedrez

Porque éramos amigos y, a ratos, nos amábamos;
quizá para añadir otro interés
a los muchos que ya nos obligaban
decidimos jugar juegos de inteligencia.

Pusimos un tablero enfrente de nosotros:
equitativo en piezas, en valores,
en posibilidad de movimientos.

Aprendimos las reglas, les juramos respeto
y empezó la partida.

Henos aquí hace un siglo, sentados, meditando
encarnizadamente
cómo dar el zarpazo último que aniquile
de modo inapelable y, para siempre, al otro.


1 comentarios:

Anónimo dijo...

En la vida y la cotidianidad el mundo es nuestro tablero de ajedrez.

Saludos de Eduardo Hernández G.